Energía detenida: la cuarentena por coronavirus congeló la activación en Argentina de la planta solar más grande de la región

Enclavado en plena Puna, a más de 4.000 metros de altitud, Caucharí consta de tres
parques basados en la instalación de 1,2 millones de paneles solares

Con fecha de activación prevista para este mes que concluye, la puesta en marcha de la
planta solar Caucharí, en la provincia de Jujuy, quedará para más adelante.

La cuarentena establecida por el Gobierno ante la expansión del coronavirus, sumado a la
posibilidad de un nuevo default, culminaron por congelar la entrada en funcionamiento de
una de las mayores apuestas nacionales en términos de energías renovables.

«Caucharí está 100 por ciento terminado, pero lo que estamos esperando es que nos
permitan cerrar el seccionador y poder empezar con los ejercicios de generación y carga
de los sistemas», declaró recientemente Carlos Oeheler, titular de la estatal jujeña
JEMSE.

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«La demora en la habilitación de la planta seccionadora nos arrastró a postergar los
plazos. No estamos pudiendo hacer las pruebas de energización de la planta», añadió.

La cuarentena, indicó Oeheler, frenó la interconexión entre los parques solares además de
paralizar los trabajos pertinentes en materia de, justamente, energización de las
instalaciones. El ejecutivo expuso que, de levantarse la medida oficial en abril y
reactivarse el funcionamiento económico en el corto plazo, Caucharí recién comenzaría a
funcionar en algún momento del segundo semestre.

Caucharí es considerado el emprendimiento fotovoltaico más grande de América latina.
Desarrollado con asesoramiento técnico de la china Shanghai Electric Power Construction
Co. Ltd. (SEPC), consta de tres parques fotovoltaicos que juntos suman 315 megavatios
(MW) de potencia, a través de la instalación de 1,2 millones de paneles solares.